Avís important

L’1 de novembre de 2014, el Partit dels i les Comunistes de Catalunya va acordar la seva dissolució com a partit polític i la cessió de tot el seu capital humà, polític i material a una nova organització unitària: Comunistes de Catalunya.

Com a conseqüència d'aquest fet, aquesta pàgina web ja no s'actualitza. Podeu seguir l'activitat dels i les comunistes a la pàgina web de Comunistes.cat.


dilluns, 30 de setembre de 2013



divendres, 27 de setembre de 2013


dijous, 26 de setembre de 2013


dimecres, 25 de setembre de 2013





Alemanya: Die Linke es postula per a liderar l’oposició a Merkel

Angela Merkel tornarà a ser la cancellera alemanya després de ser revalidada amb un 41,5% del vots i aquesta és, en principi, una mala notícia per a la Classe Treballadora de tota europa. Tanmateix, a 5 escons de la majoria absoluta, la CDU de Merkel està abocada a trobar un soci estable de govern. I per a aquesta legislatura ja no podrà disposar del Partit Liberal que, amb menys del 5% dels vots, ha desaparegut del parlament alemany. Les opcions de Merkel són només dues: o reeditar un pacte amb l’SPD o pactar amb els Verds.
Més informació »


dimarts, 24 de setembre de 2013


dilluns, 23 de setembre de 2013


Què pasa en Cataluña, Texto integro en castellano de la conferencia, “Cataluña: Libertad y Derechos Sociales”

Cataluña: Libertad y derechos sociales

Joan Josep Nuet….


Buenas tardes a todos. Quiero en primer lugar hacer tres agradecimientos: el primero al

Col•legi de Periodistes por acoger este acto; en segundo lugar a las palabras de presentación

del periodista Ramon Miravitllas y, en tercer lugar, a la presencia de hombres y mujeres de la

izquierda social y política de nuestro país.

Quiero condenar la agresión fascista a la delegación del Gobierno de la Generalitat en Madrid.

Ninguna indiferencia ante el fascismo.


En primer lugar quiero hacer una valoración del 11 de Septiembre de este año.


Sin duda hemos asistido a una movilización cívica, masiva, pacífica y democrática de una parte

muy importante de la sociedad catalana que, igual que las manifestaciones de julio de 2010 y

del 11 de Septiembre de 2012, marca el camino de un pueblo que quiere decidir, sí o sí, su

futuro.

No podemos permitir pues que este anhelo sea utilizado con finalidades partidistas que buscan

mantenerse en el poder para seguir estrangulando a nuestro pueblo con los recortes y la

sumisión al poder financiero.

Un pueblo empoderado ya no debe pararse y ha de reclamar decidirlo todo, sin límites.

Tampoco aceptamos que las opciones legítimas de partes muy importantes de la sociedad

catalana sean manipuladas por el PP utilizando las denominadas “mayorías silenciosas” que no

salieron a la calle, enfrentándolas a la movilización del miércoles. Ya está bien de jugar con las

identidades de forma irresponsable, queremos una sociedad libre y plural, amiga de otros

pueblos i socialmente justa e inclusiva.

Es necesario que el gobierno español escuche y se apreste a respetar y dialogar, y que la

sociedad española comprenda que, fruto de estas movilizaciones, no esperamos nada más que

pueblos más libres y sociedades más justas, democráticamente articuladas.

No creemos en la palabra ni del presidente Mas ni del presidente Rajoy, porque no confiamos

ni en que Mas pueda liberar Cataluña ni en que Rajoy pueda regenerar España. Sólo les

pedimos que acuerden dar la palabra al pueblo y que de ninguna manera rebajen el Derecho a

Decidir para favorecer sus cálculos electorales. No hubo “mayoría extraordinaria” y las

pretendidas “elecciones plebiscitarias” son un intento de fraude a la voluntad de decidir del

pueblo de Catalunya.


Permitidme hacer una previa al tema central que hoy nos ocupa. Quiero manifestar mi repulsa

absoluta a una intervención militar extranjera en Siria. De aquellos que aseguraban con

vehemencia que había armas de destrucción masiva en Irak, hoy no podemos creer que son

portadores de la democracia y el progreso para el pueblo sirio; más bien llevan nuevas y más

crueles formas de dominación que las actuales, siempre movidas por el lucro y la sumisión de

los pueblos. Cierro el paréntesis.


No es mi intención en esta conferencia titulada ‘Cataluña: Libertad y derechos sociales’ hacer

un análisis exhaustivo de la situación de Cataluña ni mostrar una ristra de datos políticos,

sociales y económicos que expresarían científicamente la preocupación que siento por la

situación del país. Creo que la conferencia celebrada en este mismo escenario por el

compañero Jordi Miralles el 8 de mayo de 2012, titulada ‘Cataluña hoy: Unidad y alternativas’, o los documentos políticos de la 6 a Asamblea Nacional de EUiA ya expusieron acertadamente

cómo estábamos hace un año. Hoy es constatable que estamos peor en todos los sentidos:

paro y precariedad laboral, pobreza y malnutrición infantil; desindustrialización y falta de

inversión en I + D + i; fraude fiscal y corrupción política; desmantelamiento de los sistemas

públicos de salud y educación; desahucios y falta de vivienda pública y alquileres sociales;

aumento desorbitado de las tasas universitarias; ataque al poder local y recentralización, etc.

El déficit social que padece Catalunya equivale a 7,6 puntos porcentuales de su PIB y sólo una

pequeña parte podría ser atribuida al déficit fiscal que soporta respecto al resto del Estado. La

mayor parte de este déficit social debe atribuirse a la política fiscal regresiva aplicada tanto por

gobiernos del PSOE como del PP, siempre con el apoyo de CiU. Y si a ello le sumamos las

escandalosas cifras del fraude fiscal, la cantidad que aparece sí que constituye un verdadero

expolio. Pero en este caso beneficia a unos sectores sociales y económicos muy determinados,

en contra de la mayoría de la ciudadanía, y especialmente de las capas medias y sectores

populares.

El Área de Economía de EUiA, encabezada por el compañero David Rodríguez, ha

elaborado un informe que haremos público en las próximas semanas. Confeccionado a partir

de datos oficiales, demuestra que como máximo un 16% del fraude social que padece Cataluña

se debe al sobredéficit fiscal de Cataluña con España, o sea, un mínimo del 84% del déficit

social se debe a la desfiscalización (rebajas a los ricos) y al fraude, que están en el corazón de

las opciones votadas y elegidas por CiU y el PP, especialmente.


Si este aspecto que acabo de mencionar no sufre reformas y cambios radicales, la palabra

“soberanía” se convierte en papel mojado o en arenga para incautos patriotas al servicio de

intereses muy particulares alejados del bien común.


Nos encontramos en un momento en que hay que tomar decisiones: como personas, como

formaciones políticas y como sociedad. En mi caso, no me resigno a contemplar cómo el

sistema, en base a la generalización de sus comportamientos especulativos y corruptos, intenta negar la política como forma de transformación de la realidad. Lo que se pretende

verdaderamente es que, en ausencia de política y mediante el populismo y el fascismo, las

formas de dominación puedan gobernar esta situación de crisis de la vieja política, impidiendo

la aparición de una alternativa y dando tiempo así a la recomposición del viejo sistema.

Después de seis años de crisis, cada vez más gente sabe que las políticas de especulación

económica y el sistema político que las ha sustentado, que nos llevaron a la crisis en 2008,

difícilmente nos sacarán este 2013 o el 2014. Y también sabe que ha llegado el momento de

levantar la bandera de una alternativa global para no ser condenados, no ya a vivir peor que

nuestros padres, sino, al paso que vamos, a vivir peor que nuestros abuelos.


La crisis que sufrimos tiene una triple expresión: es social, es democrática y es nacional. Hay,

pues, que construir la alternativa en cada uno de estos ámbitos. Por eso quiero centrar este

preciado tiempo del que dispongo y toda su atención en dar elementos para esta alternativa. Lo haré en cuatro apartados:


1. Frente la crisis social hay la Cataluña de todos los derechos.

2. Frente la crisis democrática necesaria la Cataluña de la regeneración democrática.

3. Frente la crisis nacional es necesaria la Cataluña libre y de un solo pueblo.

4. Cabe desde Cataluña aportar unidad para la ruptura democrática.


1. La Cataluña de todos los derechos


No podemos entender una Cataluña plena sin un país cohesionado socialmente y con un

amplio protagonismo de los sectores populares de nuestro pueblo, donde para nosotros el

papel de la clase trabajadora debe ser medular.

Creemos en una política que beneficie al conjunto de la ciudadanía y que aísle a los sectores

más especulativos, corruptos y oligárquicos. Estos son los verdaderos protagonistas activos de

la crisis, que no creen ni en una economía productiva ni en una democracia plena al servicio de

un crecimiento socialmente justo y ambientalmente sostenible.

Pensamos que los 26 años de gobiernos de CiU en Cataluña han profundizado este modelo

insensible socialmente y que dentro de la crisis actual han aumentado cualitativamente su

rumbo hacia un verdadero ‘cambio de modelo’, que sentencia el limitado estado del bienestar

que hemos fruto en los últimos 30 años.

Todos los derechos humanos son la base de civilización de nuestra sociedad y Cataluña

dejaría de ser en la medida en que no desarrollara plenamente este anhelo.

No aceptamos la idea de “primero el país” y luego ya definiremos cómo y quién lo gobierna.

Para nosotros, Cataluña y la propia democracia están intrínsecamente vinculadas a una

cohesión social sin la cual las palabras Cataluña y democracia tendrían otro sentido, donde no

nos sentiríamos reconocidos.

Aspiramos a que juegue un papel protagonista nuestro pueblo, empoderado, organizado, activo y crítico. A que no haya diferencia entre política y sociedad civil, ya que la sociedad civil

críticamente organizada representa una categoría suprema de la política y las fuerzas y los

proyectos políticos no surgen de forma independiente de este asunto.

Es por ello que la agenda política debe estar marcada y supeditada a la movilización y a la

alternativa ciudadana y ésta debe nutrir la política, y no que la política busque “fichar”

destacados dirigentes sociales.

Estoy convencido que las movilizaciones sindicales, democráticas, nacionales y sociales de

todo tipo de los últimos seis años están construyendo o han construido una alternativa

programática. Que sólo habría que sumar, articular y contrastar para tener un verdadero

itinerario de cambio radical.

Este es un rasgo común de la izquierda social y política alternativa: la defensa de un Programa

para la mayoría de Cataluña, que no se si podríamos resumir en 20 o 30 puntos de oposición a

las políticas de estabilidad presupuestaria, recortes y austeridad, de auditoría pública y

ciudadana de la deuda con el impago de la parte que se considere odiosa, de erradicación del

fraude fiscal y una alternativa fiscal progresiva para desarrollar todos los derechos sociales en

un nuevo marco económico, presidido por un cambio del modo de producción, distribución y

consumo.

Ésta es para nosotros la parte inseparable y fundamental de la Cataluña Nación que

concebimos. Y es por este objetivo, y no por ningún otro, que queremos desarrollar nuestro

proyecto de país: la felicidad y el pleno desarrollo de todos los hombres y todas las mujeres

que viven en Cataluña. No nos dirige hacia otro objetivo ni la nación tiene para nosotros otro

sentido.

Esta mañana, charlando con mi amiga Àngels Martínez Castells hemos comentado una lúcida

reflexión de Manuel Sacristán que ahora os quiero citar:


“La nacionalidad es, por de pronto, un conjunto de rasgos del individuo, un bloque de

características lingüísticas, culturales y principios, que constituyen su modo de ser… Todo eso

es realidad, incluso es realidad cotidiana del individuo. Lo que no es vida real de cada cual,

sino aparato ideológico de dominio sobre los individuos, es la serie de ideas especulativas

postuladas para gobernar esa realidad, como la idea de destino nacional, la de derechos

históricos, el orgullo de patrimonio imperial, etc. Ningún individuo, ni ningún pueblo tiene más

sentido que el de vivir, incluyendo en el vivir la muerte. Todas las vestimentas patriotas, son

ideología y falsa consciencia encubridora de dominio”.


Manuel Sacristán, ‘El orden y el tiempo (Introducción a la obra de Antonio Gramsci)’.


2. La Cataluña de la regeneración democrática


Hay una forma de hacer política y de organizar la vida pública en nuestra sociedad que ha

tocado techo. No es la democracia la que está en cuestión pero sí las formas políticas de lo

que llamamos la 2a Restauración Borbónica (1975-78).

De igual manera que tras la 1 a Restauración Borbónica (1873), un sistema bipartidista –casi

perfecto en el conjunto de España e imperfecto en Cataluña– ha gobernado buena parte de los

últimos 37 años. Si al principio tanto el proceso democratizador en todos los ámbitos como el

sistema de partidos significaron un avance positivo – especialmente si los comparamos con el

periodo de la dictadura franquista–, al cabo de los años han ido convirtiéndose en corsé de

derechos y libertades y de la propia democracia, encajando la participación en cada vez más

estrechos mecanismos hoy ya claramente dominados por formas oligárquicas, corruptas,

burocráticas y opacas a la transparencia y la crítica.

Los casos de corrupción y clientelismo que en el último período han afectado especialmente al

PP y CiU no han sentado en el banquillo de los acusados sólo a personas afectadas por casos

aislados, sino a un verdadero sistema basado en la especulación y la corrupción como manera

de entender la política y la economía: dos caras de una misma moneda sistémica. En esta

‘puerta giratoria’ con papeles intercambiables entre corruptos y corruptores hay un

denominador común: el discurso ideológico de estos partidos y personajes que nos han querido hacer creer que no hay alternativa posible a cómo se han hecho las cosas, que todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y ahora toca repartir las culpas de lo que ha salido mal y que, en definitiva, “todos somos iguales”.

La preeminencia del rol institucional en la articulación de la soberanía popular es otro de los

paradigmas que se está hundiendo. Hoy queda más claro que la participación popular

democrática debe tener muchos y diversos canales de expresión, no sólo el voto cada cuatro

años y un sistema de representación democrática tan limitado. Para la cultura política que yo

represento, los marcos de construcción de un verdadero poder popular deben ser

especialmente potenciados en la esfera de la sociedad civil. La expresión institucional es

importante y necesaria, pero debe estar amparada por una visión mucho más amplia de

democracia política, económica, social y cultural.


El debate que hay en Cataluña y España y que también está presente en muchos países de

Europa es si dejamos de nuevo a la vieja política protagonizar nuestro futuro o la fuerza de la

ciudadanía exige y protagoniza un cambio de política y de políticos.


3. La Cataluña libre y de un solo pueblo


Cataluña debe poder decidir libre y democráticamente su encaje como pueblo con otros

pueblos de España y Europa, pero como muy bien afirmaba el federalista y republicano Pi y

Margall: “Entre soberanos sólo puede haber pactos”.

Por tanto hay que decir que, así como dibujamos nuevas perspectivas sociales y democráticas

para nuestro pueblo, es evidente que este anhela también un nuevo marco de convivencia con

otros pueblos vecinos. Y si la restauración borbónica ya no es garantía para el desarrollo social

y democrático, tampoco el marco del Estado de las Autonomías lo es para la dimensión

nacional de Cataluña.

Mi tradición política bebe de figuras de la izquierda catalana que a lo largo de los años supieron

ir expresando un pensamiento de elaboración propia bien conectado con las corrientes de

pensamiento que atravesaban Europa y el mundo. El federalismo, el republicanismo y el

socialismo encontraron formulaciones bien arraigadas en Cataluña, desarrollando propuestas

que en demasiadas ocasiones se han menospreciado u olvidado. Figuras como Pi y Margall,

Joan Comorera o Andreu Nin, por citar sólo algunos, también hoy pueden ayudarnos a fijar una

hoja de ruta osada como pueblo, pero inseparablemente vinculada a la mayoría social del

mismo.


En primer lugar, quiero dejar clara mi apuesta inequívoca por el ejercicio concreto del derecho

de autodeterminación del pueblo de Cataluña. Debe celebrarse una consulta o referéndum lo

antes posible, una vez se den las condiciones técnicas, políticas y democráticas que veo

posibles dentro de esta legislatura, concretamente en el año 2014.

La fecha de la consulta no es el problema; nos gustaría y es posible en el 2014, pero si hay

acuerdo con otra fecha nos encontraréis sin problemas. Pero que no nos busque nadie para

desdibujar la fecha y encontrarnos con que nos dan gato por liebre, “elecciones plebiscitarias

por consulta”.


En segundo lugar, creo que debe prevalecer la cohesión social de nuestro país en el ejercicio

de este derecho democrático, manteniendo la mayoría social que apuesta por el derecho a

decidir y que se manifiesta básicamente en propuestas de más autogobierno para Cataluña o

en posturas independentistas, todas ellas coincidentes en la voluntad de repensar la relación

del país con España y Europa.


Las diferentes encuestas del CIS y del CEO evidencian que aproximadamente un 75% de

ciudadanos de Cataluña apuestan por este nuevo estadio, repartiéndose hoy el

independentismo un 40% y lo que yo llamo ‘nuevo federalismo’, un 35%. El 25% restante o

quiere un mantenimiento de la situación actual o una recentralización en el Estado español,

casi a partes iguales.


En tercer lugar, considero que para mantener este bloque ‘no centralista’ necesitaríamos tres

elementos:

1. Una gestión unitaria y plural, protagonizada por el Parlamento y la sociedad civil, del proceso

hacia la consulta o referéndum y su concreción.

2. Una pregunta clara que dé perspectiva al conjunto del bloque; la pregunta debe dar

cumplimiento a las perspectivas del ‘nuevo federalismo’ y del independentismo como mínimo.

3. Una perspectiva conjunta también unitaria y plural para la aceptación democrática del

resultado de la consulta o referéndum y para la gestión del día después.

Para preservar la unidad de nuestro pueblo y el papel destacado de los sectores populares en

la definición de una construcción nacional inclusiva y de progreso social, hoy es una obligación

política de la gente progresista de nuestro país participar activamente en:

1. La concreción democrática del derecho a decidir, aislando los sectores políticos y sociales

que no aceptan que nuestro pueblo participe en esta decisión.

2. Colocar la opción federalista y republicana de forma clara e inequívoca primero junto al

ejercicio del derecho a decidir y, después, junto a una nueva propuesta de convivencia entre

pueblos de España y Europa, que rompa con la situación actual y abra un triple marco

constituyente: en Cataluña, en España y en Europa.

Las izquierdas catalanas debemos trabajar juntas en la doble perspectiva de definir el marco de la consulta o referéndum y los procesos constituyentes que se puedan derivar de la gestión

posterior del resultado.

Estoy convencido que en Cataluña las izquierdas sociales y políticas podemos articular una

propuesta popular que, desde una República catalana para la mayoría social del país, abra un

nuevo marco social y político. También estoy convencido de que esta República catalana

puede establecer un nuevo marco de convivencia con los pueblos de España e influir y aportar

una redefinición radical del actual proceso de integración europeo, ya que nosotros apostamos

por otra Europa bien distinta a la definida los tratados y las instituciones europeas actuales. Es

impensable que sin introducir cambios radicales en el modelo neoliberal de construcción

europea poda- mos pilotar de forma exitosa cambios políticos, sociales y económicos a favor

de una mayoría social de progreso en España y en Cataluña.


Las izquierdas catalanas federalistas e independentistas tenemos que participar ac- tivamente

en la articulación de la consulta o referéndum. Las izquierdas catalanas federalistas, desde

nuestra plena implicación, debemos definir un nuevo marco de convivencia entre pueblos libres e iguales –un nuevo “pacto” como decía Pi y Margall–, haciendo inseparables la dimensión social y nacional del mismo.

Nosotros, como Esquerra Unida i Alternativa, mantenemos relaciones de hermandad con

Izquierda Unida, con otras fuerzas políticas de izquierdas del estado y con el Partido de la

Izquierda Europea; estamos convencidos que estas relaciones nos ayudarán a articular estas

nuevas propuestas de convivencia entre pueblos dentro unos nuevos marcos constituyentes.

Igual que es impensable y no deseable olvidar las influencias hacia afuera y hacia adentro que

este proceso puede tener para el conjunto de los pueblos de Europa, igual y más pasa con los

pueblos de España. Nosotros como proyecto político, al igual que somos europeístas

defendemos un proyecto federal por el conjunto de los pueblos de España y todo ello forma

parte, al mismo tiempo, de nuestra vocación internacionalista. Aspiramos, pues, a redefinir la

convivencia entre pueblos, donde naciones y estados puedan rearticular en nuevas relaciones

entre libres e iguales, donde unos Estados Unidos de Europa o una España federal podrían

contar con la participación de una República catalana solidaria.


Cuando hablamos de ‘nuevo federalismo’ como respuesta federal actualizada a la situación de

las relaciones entre Cataluña, España y Europa, no lo hacemos en términos inventados. Vamos

en primer lugar a las raíces liberales del federalismo en Cataluña y España, tan próximas a los

términos de libre decisión de los individuos y de los pueblos. Y en segundo lugar queremos

reconectar el federalismo a la tradición intelectual clásica más cercana a las situaciones

plurinacionales, la representada por Althusius y Montesquieu. Este último desarrolla su “pacto

federal” como “preservación de la pluralidad de las identidades particulares de los sujetos del

pacto” (Ferran Requejo y Miquel Caminal, 2009).

El federalismo plurinacional desarrolla los principios de “pluralismo nacional” y “división federal

de poderes” sustituyendo el concepto “estado soberano”, que ha identificado la formación y

evolución del Estado moderno, por la “unión federal de estados y naciones sobre la base de la

soberanía divisible y compartida “(Miquel Caminal, 2009).

La derecha española quiere romper nuestro pueblo y nuestra clase con este debate y sería un

error profundo abrazar su ideario conservador y centralista. Al mismo tiempo, hoy las corrientes de ‘federalismo centralista’ no sólo no sirven a la situación de Cataluña y España, sino que en la práctica han sido fagocitadas en los últimos años por la hegemonía del pensamiento conservador y por las prácticas chovinistas de la derecha española.

La izquierda catalana puede liderar este proceso en Cataluña si acepta la nueva situación, con

el fin de la transición de la Constitución del 78 y la crisis del neoliberalismo, manteniendo los

espacios de pluralidad ideológica y las nuevas apuestas federativas para España y Europa.


4. Unidad para la ruptura democrática


Siempre hemos reconocido la pluralidad de las izquierdas catalanas, fruto de la propia

pluralidad de la clase y los sectores populares del país. Este sigue siendo un valor positivo de

nuestra sociedad.

Ya hace tiempo que venimos asistiendo a la crisis global del capitalismo más importante de los

últimos 80 años y este hecho, al igual que el balance de la actitud de las izquierdas frente a las

políticas neoliberales, llena de experiencias concretas nuestras acciones y reflexiones.

Hoy hay que liderar una propuesta para la ruptura democrática, un periodo constituyente para

construir una propuesta de estado social, democrático y de nueva convivencia entre pueblos

libres. Es por ello que, frente a esta excepcional coyuntura, no podemos hacer propuestas

conservadoras en el sentido de ir haciendo y preservar las ganancias institucionales

acumuladas, o incluso abordar el crecimiento que nos auguran las encuestas. Es necesaria

una propuesta a la altura de estos tiempos.

Desde EUiA hicimos una propuesta a la sociedad catalana en nuestra 6 a Asamblea en junio de

2012: un ‘Nuevo Espacio’ de la izquierda social y política en Catalunya que, posteriormente, ha

tenido y tiene reflejos en varias fuerzas políticas y sociales de nuestro país. Del contenido y la

forma de articulación de este espacio, hemos hablado en los puntos 1o y 2o como respuesta a

la crisis social y democrática, y su arraigo en Cataluña está contrastado en el punto 3 como

respuesta a la crisis nacional.

Ha sido especialmente alentadora para nosotros la propuesta de la 10a Asamblea Nacional de

Iniciativa per Cataluña-Verds de avanzar en la concreción de un ‘Nuevo Sujeto Político’ de la

izquierda catalana y que su co-coordinador nacional, el compañero Joan Herrera, manifestara –

en julio pasado en nombre del Consejo de Gobierno de la coalición ICV-EUiA– la voluntad de

empezar a concretar esta propuesta desde un punto de vista programático y de estructura

organizativa.


Al mismo tiempo, hemos mantenido en el último año encuentros y reflexiones con- juntas con

todo tipo de organizaciones sociales y políticas para explicar nuestra propuesta y escuchar sus

[opiniones] respecto a la situación del país. Organizaciones sindicales de trabajadores y

payeses, entidades culturales, fuerzas y movimientos políticos, plataformas movilizadas en

defensa de los servicios públicos, de la democracia o contra los desahucios nos han trasladado

opiniones y críticas. Quiero aprovechar la ocasión para hacer un reconocimiento a los miles y

miles de activistas de Esquerra Unida i Alternativa y de Izquierda Unida que cada día con su

militancia sindical, en los movimientos sociales, los ayuntamientos, hacen frente al sistema, a la crisis, y representan lo mejor de esta organización.


Visto todo esto, estoy convencido de que ha llegado la hora de dar pasos cualitativos en la

suma de la izquierda social y política para edificar una alternativa política que dé esperanza y

articule la movilización, protagonizada especialmente por la sociedad civil crítica con los

causantes de la crisis y sus políticas de austeridad y recortes.


Las claves de esta apuesta para mí son tres:


1. La suma y la cohesión de esta pluralidad se da en una propuesta programática alternativa de

un espacio claramente antineoliberal o antirrecortes y a favor de todos los derechos sociales,

de regeneración democrática y por el derecho a decidir de Cataluña, donde confluyan

federalistas, soberanistas y independentistas.

2. Este espacio es social y es político y pone su posible representación institucional al servicio

de la movilización y la organización civil alternativa de la sociedad. Los partidos forman parte

en plano de igualdad.

3. Este espacio tiene una clara vocación mayoritaria, de convertirse ya en una fuerza social y

política determinante en un proceso constituyente para Cataluña.

Varios son los proyectos políticos y sociales que en Cataluña o comparten el cien por cien de

estos planteamientos o los comparten de una forma mayoritaria. Puede parecer, pues, sencillo

pasar a la fase de articulación y suma de las propuestas alternativas, constituyentes o de poder

popular, pero no es así. Hoy, todavía, cada una de ellas cree que puede erigirse en eje de un

proyecto similar sin tener que compartir protagonismo dentro del Nuevo Espacio con otros.


Y sí es cierto, dos, tres o incluso cuatro espacios son posibles electoralmente dentro de la

izquierda social y política alternativa en Cataluña. Pero dejadme que os diga que este sería un

error que mermaría las expectativas mayoritarias y por tanto determinantes de la alternativa y

permitiría que las políticas de continuidad respecto a los recortes, la corrupción y el centralismo acabaran determinando para bastante tiempo el nuevo escenario político a partir de 2014.

Las fuerzas políticas deben aceptar el cogobierno de la parte social del Nuevo Espacio y los

liderazgos se deben compartir. Sólo aquellos y aquellas que muestren una alta capacidad para

gestionar la pluralidad podrán ser personas de referencia para este periodo.


Y acabo.


Ya he dicho antes que entramos en un periodo de decisiones y momentos clave para Cataluña.

La fuerza política que represento estoy convencido que sabrá estar a la altura de los

acontecimientos y actuaremos con valentía, determinación y al mismo tiempo con reflexión y

pedagogía. Os propongo que demos lo mejor de todos no- sotros, que no nos dejemos nada

para mañana: ahora es el momento de acertar y actuar.


Seguro que no todo el mundo comparte al cien por cien mis reflexiones –¡qué miedo si eso

ocurriera!–, pero lo que sí os puedo asegurar es que encontrará en mí a una persona paciente

y dispuesta a construir colectivamente el pensamiento de todos y todas e intentaré hacerlo con determinación y con ternura.

Acabo con una estrofa del poema ‘Elegía’ de Joan Brossa dedicado a Salvador Puig Antich.

Quien me conoce, y sabe como pienso, entenderá mi esperanza en las “izquierdas despiertas”:


La Llibertat, columna de la fruita,

fa clara la diada de la lluita,

que a poc a poc va esdevenint filó.


Muchas gracias






Font: El Bloc de Joan Josep Nuet

Etiquetes de comentaris:






dijous, 19 de setembre de 2013

4 d'octubre, Jornades permanents de pensament crític: #re_pensar , en el marc de la festa d'EUiA

Aquestes jornades pretenen analitzar com es duu a terme la inserció de les persones en societat i la construcció del pensament des de l’anàlisi de cinc estructures bàsiques en la configuració del pensament hegemònic: l’escola/l’educació, els mitjans de comunicació i propaganda, la cultura, els moviments socials i la participació política i el sistema polític.
Més informació »


dimecres, 18 de setembre de 2013


En el 40 aniversario del asesinato de Victor Jara

José Paredes, ex conscripto procesado en 2009 como integrante del grupo de militares que fusiló al cantautor, declaró que “cuando fueron trasladados alrededor de 15 detenidos a un camarín del subterráneo, entre ellos Víctor Jara y Litre Quiroga (ex director de Gendarmería), detrás de ellos llegó el teniente Nelson Haase y un subteniente a cargo de los conscriptos”. Més informació »




dimarts, 17 de setembre de 2013


dilluns, 16 de setembre de 2013




dissabte, 14 de setembre de 2013

Text complert de la conferència, Catalunya: Llibertat i drets socials



Catalunya: Llibertat i drets socials


Conferència de Joan Josep Nuet i Pujals, coordinador general d’Esquerra Unida i Alternativa (EUiA)


Col•legi de Periodistes de Catalunya. Barcelona, 13 de setembre de 2013


Bona tarda a tothom. Vull en primer lloc fer tres agraïments: el primer al Col•legi de Periodistes per acollir aquest acte; en segon lloc a les paraules de presentació del periodista Ramon Miravitllas i, en tercer lloc, a la presència d’amics i amigues de l’esquerra social i política del nostre país.


Vull condemnar l’agressió feixista a la delegació del Govern de la Generalitat a Madrid. Cap indiferència davant del feixisme.


En primer lloc vull fer una valoració de l’11 de Setembre d’enguany


Sens dubte hem assistit a una mobilització cívica, massiva, pacífica i democràtica d’una part molt important de la societat catalana que, igual que les manifestacions de juliol de 2010 i de l’11 de Setembre de 2012, marca el camí d’un poble que vol decidir, sí o sí, el seu futur.


No podem permetre doncs que aquest anhel sigui utilitzat amb finalitats partidistes que busquen mantenir-se en el poder per seguir escanyant al nostre poble amb les retallades i la submissió al poder financer.


Un poble enpoderat ja no ha d’aturar-se i ha de reclamar decidir-ho tot, sense límits. Tampoc acceptem que les opcions legítimes de parts molt importants de la societat catalana siguin manipulats pel PP utilitzant les anomenades “majories silencioses” que no van sortir al carrer, enfrontant-les a la mobilització del dimecres. Ja n’hi ha prou de jugar amb les identitats de forma irresponsable, volem una societat lliure i plural, amiga d’altres pobles i socialment justa i inclusiva.


Cal que el Govern espanyol escolti i s’apresti a respectar i dialogar i cal que la societat espanyola comprengui que fruit d’aquestes mobilitzacions no esperem res més que pobles mes lliures i societats mes justes, democràticament articulades.


No creiem en la paraula ni del president Mas ni del president Rajoy, perquè no confiem ni que Mas pugui alliberar Catalunya ni que Rajoy pugui regenerar Espanya. Només els hi demanem que acordin donar la paraula al poble i que de cap manera rebaixin el Dret a Decidir per afavorir els seus càlculs electorals. No hi va haver “majoria extraordinària” i les preteses “eleccions plebiscitàries” són un intent de frau a la voluntat de decidir del poble de Catalunya.


Deixeu-me fer una prèvia al tema central que avui ens ocupa. Vull manifestar la meva repulsa absoluta a una intervenció militar estrangera a Síria. D’aquells que asseguraven, amb vehemència, que hi havia armes de destrucció massiva a l’Iraq, avui no podem creure que son portadors de la democràcia i el progrés al poble sirià; més aviat porten noves i més cruels formes de dominació que les actuals, sempre mogudes pel lucre i la submissió dels pobles. Tanco el parèntesi.


No és la meva intenció en aquesta conferència titulada ‘Catalunya: Llibertat i drets socials’ fer una anàlisi exhaustiva de la situació de Catalunya ni mostrar una tirallonga de dades polítiques, socials i econòmiques que expressarien científicament la preocupació que sento per la situació del país. Crec que la conferència celebrada en aquest mateix escenari pel company Jordi Miralles el 8 de maig de 2012, titulada ‘Catalunya avui: Unitat i alternatives’, o els documents polítics de la 6a Assemblea Nacional d’EUiA ja van exposar encertadament com estàvem fa un any. Avui és constatable que estem pitjor en tots els sentits: atur i precarietat laboral; pobresa i malnutrició infantil; desindustrialització i manca d’inversió en i+d+i; frau fiscal i corrupció política; desmantellament dels sistemes públics de salut i educació; desnonaments i manca d’habitatge públic i lloguers socials; augment desorbitat de les taxes universitàries; atac al poder local i recentralització, etc.


El dèficit social que pateix Catalunya equival a 7,6 punts percentuals del seu PIB i només una part petita podria ser atribuïda al dèficit fiscal que suporta respecte a la resta de l’Estat. La major part d’aquest dèficit s’ha d’atribuir a la política fiscal regressiva aplicada tant per governs del PSOE com del PP, sempre amb el suport de Convergència i Unió. I si a això li sumem les escandaloses xifres del frau fiscal, la quantitat que apareix sí que constitueix un veritable espoli. Però en aquest cas beneficia a uns sectors socials i econòmics molt determinats, en contra de la majoria de la ciutadania i especialment de les capes mitges i sectors populars.


L’Àrea d’Economia d’EUiA, encapçalada pel company David Rodríguez, ha elaborat un informe que farem públic les properes setmanes. Fet a partir de dades oficials, demostra que com a màxim un 16% del frau social que pateix Catalunya es deu al sobredèficit fiscal de Catalunya amb Espanya, o sigui, un mínim del 84% del dèficit social es deu a la desfiscalització (rebaixes al rics) i al frau, que són al cor de les opcions votades i triades per CiU i PP, especialment.


Si aquest aspecte que acabo de mencionar no pateix reformes i canvis radicals, la paraula “sobirania”, es converteix en paper mullat o en arenga per a incauts patriotes, al servei d’interessos ben particulars allunyats del bé comú.


Ens trobem en un moment en què cal prendre decisions: com a persones, com a formacions polítiques i com a societat. En el meu cas, no em resigno a contemplar com el sistema, en base a la generalització dels seus comportaments especulatius i corruptes, intenta negar la política com a forma de transformació de la realitat. El que es pretén veritablement és que, en absència de política i mitjançant el populisme i el feixisme, les formes de dominació puguin governar aquesta situació de crisi de la vella política, impedint l’aparició d’una alternativa i donant temps així a la recomposició del vell sistema.


Després de sis anys de crisi, cada vegada més gent sap que les polítiques d’especulació econòmica i el sistema polític que les ha sustentat, que ens van dur a la crisi el 2008, difícilment ens en trauran aquest 2013 o el 2014. I també saben que ha arribat el moment d’aixecar la bandera d’una alternativa global per no ser condemnats, no ja a viure pitjor que els nostres pares, sinó, al pas que anem, a viure pitjor que els nostres avis.


La crisi que patim té una triple expressió: és social, és democràtica i és nacional. Cal doncs construir l’alternativa en cadascun d’aquests àmbits. Per això vull centrar aquest preuat temps del que disposo i tota la vostra atenció a donar elements per a aquesta alternativa. Ho faré en quatre apartats:


1. Davant de la crisi social, cal la Catalunya de tots els drets.

2. Davant de la crisi democràtica, cal la Catalunya de la regeneració democràtica.

3. Davant de la crisi nacional, cal la Catalunya lliure i d’un sol poble.

4. Cal des de Catalunya aportar unitat per a la ruptura democràtica.


1. La Catalunya de tots els drets


No podem entendre una Catalunya plena sense un país cohesionat socialment i amb un ampli protagonisme dels sectors populars del nostre poble, on per a nosaltres el paper de la classe treballadora ha de ser medul•lar.


Creiem en una política que beneficiï al conjunt de la ciutadania i que aïlli als sectors més especulatius, corruptes i oligàrquics. Aquests són els veritables protagonistes actius de la crisi, que no creuen ni en una economia productiva ni en una democràcia plena al servei d’un creixement socialment just i ambientalment sostenible.


Pensem que els 26 anys de governs de CiU a Catalunya han aprofundit aquest model insensible socialment i que, en la crisi actual, han augmentat qualitativament el seu rumb vers un veritable ‘canvi de model’, que sentencia el limitat estat del benestar del qual hem gaudit en els darrers 30 anys.


Tots els drets humans són la base civilitzatòria de la nostra societat i Catalunya deixaria de ser en la mida en què no desenvolupés plenament aquest anhel.


No acceptem la idea de “primer el país” i després ja definirem com i qui el governa. Per a nosaltres, Catalunya i la pròpia democràcia estan intrínsecament vinculades a una cohesió social sense la qual les paraules ‘Catalunya’ i ‘democràcia’ tindrien un altre sentit on no ens hi sentiríem reconeguts.


Aspirem a que jugui un paper protagonista el nostre poble, empoderat, organitzat, actiu i crític. A que no hi hagi diferència entre política i societat civil, ja que la societat civil críticament organitzada representa una categoria suprema de la política i les forces i els projectes polítics no apareixen de forma independent a aquesta.


És per això que l’agenda política ha d’estar marcada i supeditada per la mobilització i l’alternativa ciutadana i aquesta ha de nodrir la política, enlloc que la política busqui “fitxar” destacats dirigents socials.


Estic convençut que les mobilitzacions sindicals, democràtiques, nacionals i socials de tota mena dels darrers sis anys estan construint o han construït una alternativa programàtica. Que només caldria sumar, articular i contrastar per tenir un veritable itinerari de canvi radical.


Aquest és un tret comú de l’esquerra social i política alternativa: la defensa d’un Programa per a la majoria de Catalunya, que no sé si podríem resumir en 20 o 30 punts d’oposició a les polítiques de retallades i austeritat, d’una alternativa fiscal progressista per a desenvolupar tots els drets socials en un nou marc econòmic, presidit per un canvi del model productiu de produir, distribuir i consumir.


Aquesta és per a nosaltres la part indestriable i fonamental de la Catalunya Nació que concebem. I és per aquest objectiu, i no per cap altre, que volem desenvolupar el nostre projecte de país: la felicitat i el ple desenvolupament de tots els homes i totes les dones que viuen a Catalunya. No ens dirigeix cap altre objectiu ni la nació té per a nosaltres cap altre sentit.


Aquest matí parlant amb la amiga Àngels Martínez Castells hem comentat una lúcida cita de Manuel Sacristán que ara us vull citar:


“La nacionalitat és, en primer lloc, un conjunt de trets de l’individu, un bloc de característiques lingüístiques, culturals i principis, que constitueixen la seva manera de ser… Tot això és realitat, fins i tot és realitat quotidiana de l’individu. Allò que no és vida real de cadascú, sinó aparell ideològic de domini sobre els individus, és la sèrie d’idees especulatives postulades per a governar aquesta realitat, com la idea de destí nacional, la de drets històrics, l’orgull de patrimoni imperial, etc. Cap individu, ni cap poble té més sentit que el de viure, incloent en el viure la mort. Totes las vestimentes patriotes, són ideologia i falsa consciència encobridora de domini”.


Manuel Sacristán, ‘L’ordre i el temps (Introducció a l’obra d’Antonio Gramsci)’.


2. La Catalunya de la regeneració democràtica


Hi ha una forma de fer política i d’organitzar la vida pública a la nostra societat que ha tocat sostre. No és la democràcia la que està en qüestió, però sí les formes polítiques del que anomenem la 2a Restauració Borbònica (1975-78).


D’igual manera que després de la 1a Restauració Borbònica (1873), un sistema bipartidista -quasi perfecte al conjunt d’Espanya i imperfecte a Catalunya- ha governat bona part dels darrers 37 anys. Si al principi tant el procés democratitzador en tots els àmbits com el sistema de partits van significar un avenç positiu -especialment si els comparem amb el període de la dictadura franquista-, al cap dels anys han anat convertint-se en cotilla de drets i llibertats i de la pròpia democràcia, encabint la participació en cada vegada més estrets mecanismes, avui ja clarament dominats per formes oligàrquiques, corruptes, burocràtiques i opaques a la transparència i la crítica.


Els casos de corrupció i clientelisme que en el darrer període han afectat especialment al PP i CiU no han assegut a la banqueta dels acusats només a persones afectades per casos aïllats, sinó a un veritable sistema basat en l’especulació i la corrupció com a manera d’entendre la política i l’economia: dues cares d’una mateixa moneda sistèmica. En aquesta ‘porta giratòria’ amb papers intercanviables entre corruptes i corruptors hi ha un denominador comú: el discurs ideològic d’aquests partits i personatges que ens han volgut fer creure que no hi ha alternativa possible a com s’han fet les coses, que s’ha estirat més el braç que la màniga i ara toca repartir les culpes d’allò que ha sortit malament i que, en definitiva, “tots som iguals”.


La preeminència del rol institucional en l’articulació de la sobirania popular és un altre dels paradigmes que s’està ensorrant. Avui queda més clar que la participació popular democràtica ha de tenir molts i diversos canals d’expressió, no només el vot cada quatre anys i un sistema de representació democràtica tan limitat. Per a la cultura política que jo represento, els marcs de construcció d’un veritable poder popular han de ser especialment potenciats en l’esfera de la societat civil. L’expressió institucional és important i necessària, però ha d’estar emparada per una visió molt més àmplia de democràcia política, econòmica, social i cultural.


Iniciatives Legislatives Populars com les de la Renda Garantida Ciutadana (a la qual animo encara a sumar-vos per superar les 50.000 signatures que quasi ja tenim) o la que demanava la Dació en Pagament, la paralització dels desnonaments i el lloguer social, demostren la força d’una societat civil crítica, a la qual, com al camp, no se li ha de posar portes, sinó palanques que la multipliquin fins l’infinit.


El debat que hi ha a Catalunya i Espanya i que també és present a molts països d’Europa és si deixem de nou a la vella política protagonitzar el nostre futur o la força de la ciutadania exigeix i protagonitza un canvi de política i de polítics.


2. La Catalunya lliure i d’un sol poble


Catalunya ha de poder decidir lliurement i democràticament llur encaix com a poble amb d’altres pobles d’Espanya i Europa, però com molt bé afirmava el federalista i republicà Pi i Margall: “Entre sobirans només hi pot haver pactes”.


Per tant cal dir que igual que dibuixem noves perspectives socials i democràtiques per al nostre poble, és evident que aquest anhela també un nou marc de convivència amb d’altres pobles veïns. I si la restauració borbònica ja no és garantia de desenvolupament social i democràtic, tampoc el marc de l’Estat de les Autonomies ho és de la dimensió nacional de Catalunya.


La meva tradició política beu de figures de l’esquerra catalana que al llarg dels anys van saber anar expressant un pensament d’elaboració pròpia ben connectat amb els corrents de pensament que travessaven Europa i el món. El federalisme, el republicanisme i el socialisme van trobar formulacions ben arrelades a Catalunya, desenvolupant propostes que en masses ocasions s’han menystingut o oblidat. Figures com Pi i Margall, Joan Comorera o Andreu Nin, per citar-ne només alguns, també avui poden ajudar-nos a fixar un full de ruta agosarat com a poble, però indestriablement vinculat a la majoria social del mateix.


En primer lloc, vull deixar clara la meva aposta inequívoca per l’exercici concret del dret d’autodeterminació del poble de Catalunya. S’ha de celebrar una consulta o referèndum el més aviat possible, una vegada s’esdevinguin les condicions tècniques, polítiques i democràtiques que veig possibles dins d’aquesta legislatura, concretament l’any 2014.


La data de la consulta no és el problema; ens agradaria i és possible el 2014, però si hi ha acord amb una altra data ens hi trobareu sense problemes. Que no ens busqui ningú, però, en desdibuixar la data per trobar-nos en què ens donin “gat per llebre”, “eleccions plebiscitàries per consulta”.


En segon lloc, crec que ha de prevaldre la cohesió social del nostre país en l’exercici d’aquest dret democràtic, mantenint la majoria social que aposta pel dret a decidir i que es manifesta bàsicament en propostes de més autogovern per a Catalunya o en postures independentistes, totes elles coincidents en la voluntat de repensar la relació del país amb Espanya i Europa.


Les diferents enquestes del CIS i del CEO evidencien que aproximadament un 75% de ciutadans i ciutadanes de Catalunya aposten per aquest nou estadi. D’ells, un 40% aposta per l’independentisme i un 35% pel que jo anomeno ‘nou federalisme’. El 25% restant o vol un manteniment de la situació actual o una recentralització en l’Estat espanyol, quasi a parts iguals.


En tercer lloc, considero que per mantenir aquest bloc ‘no centralista’ caldrien tres elements:


1. Una gestió unitària i plural, protagonitzada pel Parlament i la societat civil, del procés cap a la consulta o referèndum i la seva concreció.


2. Una pregunta clara que doni perspectiva al conjunt del bloc; la pregunta ha de donar compliment a les perspectives del ‘nou federalisme’ i de l’independentisme com a mínim.


3. Una perspectiva conjunta també unitària i plural per a l’acceptació democràtica del resultat de la consulta o referèndum i per a la gestió del dia després.


Per preservar la unitat del nostre poble i el paper destacat dels sectors populars en la definició d’una construcció nacional inclusiva i de progrés social, avui és una obligació política de la gent progressista del nostre país participar activament en:


1. La concreció democràtica del dret a decidir, aïllant els sectors polítics i socials que no accepten que el nostre poble participi en aquesta decisió.


2. Col•locar l’opció federalista i republicana de forma clara i inequívoca, primer, al costat de l’exercici del dret a decidir i, després, al costat d’una nova proposta de convivència entre pobles d’Espanya i Europa, que trenqui amb la situació actual i obri un triple marc constituent: a Catalunya, a Espanya i a Europa.


Les esquerres catalanes hem de treballar plegades en la doble perspectiva de definir el marc de la consulta o referèndum i els processos constituents que puguin derivar-se de la gestió posterior del resultat.


Estic convençut que a Catalunya les esquerres socials i polítiques podem articular una proposta popular que, des d’una República Catalana per a la majoria social del país, obri un nou marc social i polític. També estic convençut que aquesta República Catalana pot establir un nou marc de convivència amb els pobles d’Espanya i influir i aportar una redefinició radical de l’actual procés d’integració europeu, ja que nosaltres apostem per una altra Europa ben diferent a la definida pels tractats i les institucions europees actuals. És impensable que sense introduir canvis radicals en el model neoliberal de construcció europea puguem pilotar de forma reeixida canvis polítics, socials i econòmics a favor d’una majoria social de progrés a Espanya i a Catalunya.


Les esquerres catalanes federalistes i independentistes hem de participar activament en l’articulació de la consulta o referèndum. Les esquerres catalanes federalistes, des de la nostra plena implicació, hem de definir un nou marc de convivència entre pobles lliures i iguals -un nou “pacte” com deia Pi i Margall-, fent indestriables la dimensió social i nacional del mateix.


En el seu moment, quan ja coneguem, la data aproximada i la pregunta de la consulta o referèndum, Esquerra Unida i Alternativa fixarà la seva posició. No tinc cap dubte que apostaré per un procés participatiu i transparent, on, segons la meva opinió, no només els afiliats sinó el conjunt dels votants actuals i futurs de la nostra Coalició amb ICV, haurien de poder manifestar la seva opinió en una veritable i prèvia festa de la democràcia, un projecte obert i fós amb la societat catalana.


Nosaltres com Esquerra Unida i Alternativa mantenim relacions de germanor amb Izquierda Unida, amb d’altres forces polítiques d’esquerres de l’estat i amb el Partit de l’Esquerra Europea; estem convençuts que aquestes relacions ens ajudaran a articular aquestes noves propostes de convivència entre pobles dins uns nous marcs constituents.


Igual que és impensable i no desitjable oblidar les influències cap enfora i cap endins que aquest procés pot tenir per al conjunt dels pobles d’Europa, igual i més passa amb els pobles d’Espanya. Nosaltres com a projecte polític, igual que som europeistes, defensem un projecte federal pel conjunt dels pobles d’Espanya i tot això forma part, al mateix temps, de la nostra vocació internacionalista. Aspirem doncs a redefinir la convivència entre pobles, on nacions i estats es puguin rearticular en noves relacions entre lliures i iguals, on uns Estats Units d’Europa o una República Federal Espanyola podrien comptar amb la participació d’una República catalana solidària.


Vull aprofitar aquest acte per valorar, de nou, molt positivament la declaració conjunta signada per IU, ICV i EUiA sobre “El Dret a Decidir i el Model d’Estat”. En ella, una força política d’àmbit estatal com Izquierda Unida afirma “donar suport a l’exercici del dret a decidir de Catalunya i dels altres pobles de l’Estat que manifestin la seva voluntat d’exercir aquest dret”. Estic convençut que si el conjunt de les esquerres de l’Estat assumissin amb convicció aquest dret democràtic i defensessin conseqüentment el seu exercici, la dreta no podria imposar amb facilitat el seu model centralista i conservador. Necessitem amics i aliats del poble de Catalunya a Espanya i Europa i nosaltres serem corresponsables en crear els ponts i els diàlegs necessaris.


Quan parlem de ‘nou federalisme’ com a resposta federal actualitzada a la situació de les relacions entre Catalunya, Espanya i Europa, no ho fem en termes inventats. Anem en primer lloc a les arrels liberals del federalisme a Catalunya i Espanya, tan properes als conceptes de lliure decisió dels individus i dels pobles. I, en segon lloc, reconnectem el federalisme a la tradició intel•lectual clàssica més propera a les situacions plurinacionals, la representada per Althusius i Montesquieu. Aquest últim desenvolupa el seu “pacte federal” com a “preservació de la pluralitat de les identitats particulars dels subjectes del pacte” (Ferran Requejo i Miquel Caminal, 2009).


El federalisme plurinacional desenvolupa els principis de “pluralisme nacional” i “divisió federal de poders” substituint el concepte “estat sobirà”, que ha identificat la formació i evolució de l’estat modern, per la “unió federal d’estats i nacions sobre la base de la sobirania divisible i compartida” (Miquel Caminal, 2009).


La dreta espanyola vol trencar el nostre poble i la nostra classe amb aquest debat i seria un error profund abraçar el seu ideari conservador i centralista. Al mateix temps, avui les corrents de ‘federalisme centralista’ no només no serveixen a la situació de Catalunya i Espanya, sinó que en la pràctica han estat fagocitades en els darrers anys per l’hegemonia del pensament conservador i per les pràctiques xovinistes de la dreta espanyola.


L’esquerra catalana pot liderar aquest procés a Catalunya si accepta la nova situació, amb la fi de la transició regida per la Constitució del 78 i la crisi del neoliberalisme, mantenint els espais de pluralitat ideològica i les noves apostes federatives per Espanya i Europa.


4. Unitat per a la ruptura democràtica


Sempre hem reconegut la pluralitat de les esquerres catalanes, fruit de la pròpia pluralitat de la classe i els sectors populars del país. Aquesta continua sent un valor positiu de la nostra societat.


Ja fa temps que venim assistint a la crisi global del capitalisme més important dels darrers 80 anys i aquest fet, així com el balanç de l’actitud de les esquerres davant de les polítiques neoliberals, omple d’experiències concretes les nostres accions i reflexions.


Avui cal liderar una proposta de ruptura democràtica, un període constituent per construir una proposta d’estat social, democràtic i de nova convivència entre pobles lliures. És per això que, davant d’aquesta excepcional conjuntura, no podem fer propostes conservadores en el sentit d’anar fent i preservar els guanys institucionals acumulats, o fins i tot satisfer-nos amb el creixement que ens auguren les enquestes. Cal una proposta a l’alçada d’aquests temps.


Davant l’actual crisi de règim, si no aconseguim que la roda de la història avanci cap endavant, en el sentit de la consolidació civilitzatòria a la que em referia al principi, correm el risc que aquesta roda retrocedeixi. La pròpia democràcia està en perill, no ens juguem un grapat de diputats, ens juguem el model de convivència y progrés social.


EUiA vam fer una proposta a la societat catalana en la nostra 6a Assemblea el juny de 2012: un ‘Nou Espai’ de l’esquerra social i política a Catalunya que, posteriorment, ha tingut i té reflexos en diverses forces polítiques i socials del nostre país. Del contingut i de la forma d’articulació d’aquest espai, n’hem parlat en els punts 1er i 2on com a resposta a la crisi social i democràtica i el seu arrelament a Catalunya està contrastat en el punt 3er com a resposta a la crisi nacional.


Ha estat especialment encoratjadora per a nosaltres la proposta de la 10a Assemblea Nacional d’Iniciativa per Catalunya Verds d’avançar en la concreció d’un ‘Nou Subjecte Polític’ de l’esquerra catalana i que el seu co-coordinador nacional, el company Joan Herrera, manifestés -el mes de juliol passat en nom del Consell de Govern de la coalició ICV-EUiA- la voluntat de començar a concretar aquesta proposta des d’un punt de vista programàtic i d’estructura organitzativa.


Al mateix temps, hem mantingut en el darrer any trobades i reflexions conjuntes amb tota mena d’organitzacions socials i polítiques per tal d’explicar la nostra proposta i escoltar les seves respecte la situació del país. Organitzacions sindicals de treballadors i pagesos, entitats culturals, forces i moviments polítics, plataformes mobilitzades en defensa dels serveis públics, de la democràcia o contra els desnonaments, ens han traslladat opinions i crítiques. Vull aprofitar l’ocasió per fer un reconeixement als milers i milers d’activistes d’Esquerra Unida i Alternativa i d’Izquierda Unida que cada dia, amb la seva militància sindical, en els moviments socials, als ajuntaments, planten cara al sistema, a la crisi i representen el millor d’aquesta organització.


Vist tot això, estic convençut que ha arribat l’hora de donar passes qualitatives en la suma de l’esquerra social i política per edificar una alternativa política que doni esperança i articuli la mobilització protagonitzada especialment per la societat civil crítica amb els causants de la crisi i les seves polítiques d’austeritat i retallades.


Les claus d’aquesta aposta per a mi són tres:


1. La suma i la cohesió d’aquesta pluralitat es dóna en una proposta programàtica alternativa d’un ‘Espai’ clarament antineoliberal o antiretallades i a favor de tots els drets socials, de la regeneració democràtica i del dret a decidir de Catalunya, on conflueixin federalistes, sobiranistes i independentistes.


2. Aquest ‘Espai’ és social i és polític i posa la seva possible representació institucional al servei de la mobilització i l’organització civil alternativa de la societat. Els partits en formen part en pla d’igualtat.


3. Aquest ‘Espai’ té una clara vocació majoritària, d’esdevenir ja una força social i política determinant en un procés constituent a Catalunya.


Diversos són els projectes polítics i socials que, a Catalunya, o comparteixen el cent per cent d’aquests plantejaments o els comparteixen d’una forma majoritària. Pot semblar doncs senzill passar a la fase d’articulació i suma de les propostes alternatives, constituents o de poder popular, però no és així. Avui, encara, cada una d’elles creu que es pot erigir en pal de paller d’un projecte semblant sense haver de compartir protagonisme dins el Nou Espai amb d’altres.


I sí, és cert: dos, tres o fins i tot quatre espais són possibles electoralment dins l’esquerra social i política alternativa a Catalunya. Però deixeu-me que us digui que aquest seria un error que minvaria les expectatives majoritàries, i per tant determinants, de l’alternativa i que permetria que les polítiques de continuïtat respecte a les retallades, la corrupció i el centralisme acabessin determinant per força temps el nou escenari polític a partir del 2014.


Les forces polítiques han d’acceptar el co-govern de la part social del Nou Espai i els lideratges s’han de compartir. Només aquells i aquelles que mostrin una alta capacitat per gestionar la pluralitat podran esdevenir persones de referència per aquest període.


I acabo.


Ja he dit abans que entrem en un període de decisions i en moments claus per a Catalunya. Estic convençut que la força política que represento sabrà estar a l’alçada dels esdeveniments i actuarem amb valentia, determinació i alhora amb reflexió i pedagogia. Us proposo que donem el millor de tots nosaltres, que no ens deixem res pel demà: ara és el moment d’encertar i actuar.


Segur que no tothom comparteix el cent per cent de les meves reflexions -quina por si això passés!-, però el que sí que us puc assegurar és que trobareu en mi a una persona pacient i disposada a construir col•lectivament el pensament de tots i totes i intentaré fer-ho amb determinació i amb tendresa.


Acabo amb una estrofa del poema ‘Elegia’ de Joan Brossa dedicat a Salvador Puig Antich. Qui em coneix, i sap com penso, m’entendrà extensament per copsar la meva esperança en les “esquerres despertes”:


La Llibertat, columna de la fruita,

fa clara la diada de la lluita,

que a poc a poc va esdevenint filó.


Moltes gràcies.






Font: El Bloc de Joan Josep Nuet

Etiquetes de comentaris:



divendres, 13 de setembre de 2013




Article del Marc Andreu “La independència de Gramsci”

La independència de Gramsci

Revestida ideològicament de neutralitat, aquesta nova hegemonia la capitalitza políticament, fins ara, una dreta recolzada en el progressisme liberal catalanista.


Article publicat al web La Lamentable


Des del punt de vista de l’anàlisi dels moviments socials, no hi ha dubte que la Via Catalana per la Independència, fins i tot ja abans de les 17.14 hores de l’11 de setembre de 2013, ha estat un gran èxit. Pel que significa de capacitat d’organització i mobilització de centenars de milers de persones arreu del país i, simbòlicament, en ciutats d’arreu del món. Però, sobretot, per la capacitat de l’Assembla Nacional Catalana (ANC) a l’hora de marcar l’agenda política, social i mediàtica i de contribuir a consolidar i ampliar una realitat relativament nova a Catalunya: l’hegemonia cultural del discurs (o només missatge?) independentista. Un fet que Enric Marín qualifica, amb instrumental gramscià, de “moviment popular” i “revolta democràtica” que “sistemàticament desborda la política institucional i el sistema mediàtic convencional” (El Periódico, 10/9/2013).


Pero també és cert que, revestida ideològicament de neutralitat, aquesta nova hegemonia la capitalitza políticament, fins ara, una dreta recolzada en el progressisme liberal catalanista. Fet que s’esdevé davant la perplexitat, quan no la paràlisi, de l’esquerra d’arrel marxista habituada, des dels temps de l’antifranquisme i la transició, a ser ella qui dirigia (en pugna amb el pujolisme, és cert) l’hegemonia cultural emanada dels moviments socials i de bona part de la intel·lectualitat amb tribuna universitària o mediàtica. I això val tant per aquelles associacions de veïns i les Comissions Obreres dels anys 70 com per les múltiples i minoritàries expressions de l’esquerra independentista dels anys 80 i 90. És a dir, val per als vells rockers del PSUC i Bandera Roja, molts d’ells reciclats després al PSC (i alguns a les files de la dreta nacionalista, catalana o espanyola); però val igualment pels joves cadells del PSAN, Nacionalistes d’Esquerra, la Crida i l’MDT, molts d’ells arrenglerats avui amb ERC o CDC.


Actualitzant les sigles, doncs, la lliçó d’aquest canvi d’hegemonia cultural és dura o difícil de pair pels militants d’ICV i EUiA, pels socialistes catalanistes que encara hi ha al PSC, per la petita però activa diàspora trotskista, per no poca gent de la CUP i, de ben segur, fins i tot per algun esquerranós d’ERC. I, per descomptat, per CCOO, UGT, USOC… i fins per la CGT que podria reivindicar aquell discurs del Noi del Sucre a Madrid, el 1919, en que el líder de la CNT va dir: “Nosaltres, els treballadors, com sigui que amb una Catalunya independent no hi perdríem res, ans el contrari, hi guanyaríem molt, la independència de la nostra terra no ens fa por. [...] Sense pecar d’exagerat, puc assegurar-vos que si algun dia Catalunya conquesta la seva llibertat nacional, els primers, si no els únics, que li posaran entrebancs, seran els homes de la Lliga Regionalista, perquè a Catalunya com arreu, el capitalisme està mancat d’ideologia”. D’ideologia amb contingut social, s’entén. Perquè darrera de la consigna primer la independència, després ja decidirem si dreta o esquerra és clar que hi ha ideologia.


En definitiva, i recapitulant, la nova hegemonia cultural independentista interpel·la tota aquella àmplia esquerra que el 2012, sorpresa i esperançada encara per l’efecte 15-M, va anar a la vaga general abans (29-M) i després (14-N) de manifestar-se amb (o al costat de) l’ANC sota el lema Catalunya, nou estat d’Europa. Però que, en veu baixa –i escrivint-ho fins i tot en blocs cupaires-, admetia que no s’hi acabava de reconèixer, que se sentia una mica peix fora de l’aigua entre aquella gernació transversal que l’Onze de Setembre del 2012 va omplir Barcelona d’estelades amb més triangles blaus que estrelles roges. I que entrevia, potser, un risc de populisme tal i com l’adverteix Xavier Casals en comparar el cas català amb la “secessió lleugera” de la Lliga Nord que es va alçar contra “Roma ladrona” (Tinta Libre, núm. 6, setembre 2013).


Respondre des de quan, com i per què l’esquerra lectora o deixeble de Gramsci s’ha deixat perdre l’hegemonia cultural a Catalunya (com a Itàlia) requereix tesis doctorals. I remuntar-se, segurament, als temps en què Joaquim Sempere afirmava: “El pujolisme [proveu ara amb independentisme] juga a fons la carta d’aparèixer com l’expressió més pura del catalanisme, dels interessos nacionals (per damunt de les classes) de Catalunya; però hi ha raons legítimes per a dubtar-ne” (Nous Horitzons, núm. 34, 1977). Requereix també analitzar l’impacte sociològic de dècades de TV-3 i d’un sistema educatiu d’exitosa immersió lingüística avui en perill, per la Llei Wert i les retallades del Govern d’Artur Mas. Necessita així mateix analitzar a fons allò que Joan B. Culla titlla de “assignatura pendent” dels socialistes a Espanya (El País, 6/9/2013) i també la fi del que Guillem Martínez defineix com a Cultura de la Transició (CT). Vol igualment descobrir la secreta aposta estratègica d’alguns dirigents d’ERC, ja en el primer tripartit, disposats a tot per intentar jubilar (i simplifico, però són exemples reals) el politòleg Joan Subirats en benefici d’Hèctor López Bofill. O per entronitzar els economistes Xavier Sala i Martín o Elisenda Paluzie mentre s’acomodava Muriel Casals a Òmnium Cultural després de la seva llarga marxa des del PSUC.


Cal també recordar, abans que la gran manifestació contra la sentència de l’Estatut del 2010, aquelles manifestacions de la Plataforma pel Dret de Decidir del 2006 i 2007 en les que, fins per qüestions tan terrenals com les infraestructures i la Renfe, van deixar de ser avantguarda els sindicats, últimes organitzacions de l’esquerra clàssica amb capacitat real de mobilització, tot i la seva esclerosi múltiple. I, sense perdre de vista els fenòmens del 15-M i la PAH, cal destil·lar la pluja d’idees que Jordi Borja, en una síntesi expressionista del caos i el desconcert de les esquerres, ha plasmat en les Cartes de lluny i de prop (L’Avenç, 2013). I saber pair, finalment, el ‘cocktail’ indigesto que el filòsof Manuel Cruz (El País, 6/9/2013) va servir el mateix dia que l’exalcalde comunista de Cornellà, Frederic Prieto, reflexionava sobre Dret a decidir, independència i les esquerres.


Prieto troba curiós i alarmant que les esquerres, velles i noves, “tinguin tants problemes per reconèixer la realitat i per diferenciar els moviments socials de la seva possible manipulació” per part del Govern o la dreta. I per identificar els temps, les lògiques i les raons diferents de partits i moviments socials, tal com recorda Josep Ramoneda (Distàncies, a Ara, 9/9/2003). El mateix Ramoneda que coincideix amb Prieto a definir la independència com l’únic horitzó polític que avui il·lusiona i és realment mobilitzador. En un context, no ho oblidem, de crisi econòmica i política globals, i quan la socialdemocràcia ha desaparegut (en combat?) enfront d’un neoliberalisme que ja se sabia triomfant (però no tant!) abans de la caiguda del comunisme. Però Prieto va més enllà. I, com rumien Jordi Borja i Guillem Martínez (Tinta Libre, núm. 6, setembre 2013) i, directament, afirmen Antonio Baños (La rebel·lió catalana, Grup 62, 2013) i Jaume Asens i Gerardo Pisarello, sosté que “ el procés per assolir la independència porta, en ell mateix, una forta càrrega revolucionària, que caldria liderar i canalitzar, en lloc de marginar-se”.


Sobretot si es vol anar cap a un procés constituent que depassi, tot sumant, el que ja proposen Arcadi Oliveres i Teresa Forcades o Itziar González i el seu Parlament Ciutadà. Un procés constituent que, fins i tot, podria acabar contagiant la resta dels Països Catalans i tot l’Estat espanyol, com desitja Isaac Rosa des de Madrid amb tanta nostàlgia però més optimisme de la voluntat que el pessimisme de la raó del que fa gala Miguel González a‘Catalunya, t’estimo’ (El País, 15/8/2013). De poètic optimisme de la voluntat tira també David Fernández: “Això, així, és l’autodeterminació. Criteri unitat popular: som molts i serem molts més. Quan la pista de ball de la llibertat i la justícia social és gran, la feinada que queda per fer és ingent i aquí no hi sobra pas ningú”).


Més prosaic, i en guàrdia per un pessimisme de la raó també genuinament gramscià, Joan Herrera alerta de no confondre la nova hegemonia cultural amb “una immensa minoria o una ajustada majoria” electoral que pugui fracturar el país. Aquella “Catalunya, un sol poble” que el PSUC, i després Pujol i el PSC, van saber mantenir unida. El líder ecosocialista coincideix amb Joan Ignasi Elena i Laia Bonet (Reiniciar las relaciones Cataluña-España, a El País, 10/9/2013) en que el dret a decidir és el punt de trobada de federalistes, confederalistes i independentistes i el desllorigador democràtic d’un atzucac on mantenir l’statu quo ja no és viable. Un mínim comú denominador, el de la consulta, que comparteix un 80% de l’arc parlamentari i l’ampli ventall que va del ciutadà expsuquero Francesc de Carreras (L’hora de l’audàcia, a La Vanguardia, 31/7/2013) a l’independentista anticapitalista David Fernández, passant pel brillant socialdemòcrata confès Jordi Gràcia (Una solución política para Cataluña, a El País, 2/8/2013) amb més convenciment que l’últim intel·lectual orgànic del PSC, Joaquim Coll (Cataluña, democracia o populismo, a El País, 9/9/2013).


Menys unanimitat a l’esquerra mereix la determinació de fer “sí o sí” la consulta, sense aplaçaments tàctics. Forçant, si cal, la legalitat vigent. Una opció que Joan Herrera, tot citant Roger Palà, prefereix al “frau” de les eleccions plebiscitàries. Ho va exposar el 6 de setembre en una conferència d’ICV silenciada pràcticament arreu –com mediàticament silenciada està la CUP- per la llarga mà de la Caixa, veritable poder fàctic a Catalunya i Espanya i que no ha tolerat una altre èxit anunciat (en el silenci) d’aquest Onze de Setembre: encerclemlacaixa. D’“automarginació” defineix Frederic Prieto aquesta acció paral·lela i complementària a la gran cadena humana sobiranista. Potser sí. Però menys marginal que la inacció del PSC per la Diada o el testimonialisme sindical del “ramal social” de la Via Catalana a la Via Laietana, entre Foment del Treball i la conselleria de Governació. I, en tot cas, valenta i morbosa acció, aquesta d’assenyalar la Caixa, contraposant una monja benedictina i el president de Justícia i Pau a l’Opus Dei on profesa el president de l’entitat bancària, Isidre Fainé.


Una altra discussió és si la reivindicació de l’Estat propi o el procés constituent necessiten avantguardes. O quina mena de lideratges calen als moviments socials. Un messies, no; això ja va quedar clar a les eleccions del 25-N. Potser tampoc, com diu Manuel Cruz, ni vells camarades ressentits ni joves promeses amb més ambició que compromís col·lectiu, de base, i poca visió de la necessària articulació política. David Fernández sosté que “és la mobilització social –la repolitització de la política– la que ha desbordat el règim polític; que és l’empenta de la gent la que no entén de renúncies; que és un nosaltres col·lectiu qui desobeeix la nostra pròpia història”. Per canviar-ho o decidir-ho tot, lema on coincideixen ICV i la CUP. Dues forces enemistades per sectarismes i internament dividides -federalistes-independentistes, els uns; front nacional-front d’esquerres, els altres- però condemnades a entendre’s entre elles i amb d’altres. I a explicar-se millor. Si es que volen decidir-ho tot.


“El problema no és pas la capacitat de maniobra dels de dalt; sinó la resposta articulada des de baix”, insisteix amb optimisme gramscià David Fernández. “L’oportunitat històrica hi és”, explica Joan Herrera que, pensant en l’exemple grec de Syriza, reclama ambició, unitat i generositat de les esquerres més enllà d’interessos partidistes i en un moment social i econòmic especialment dur per les classes populars. Però la correlació de forces i el context històric és determinant. I avui hi ha risc de fer una transició catalana a l’Estat propi més frustrant (i menys inclusiva?) que la que ja es va fer a la democràcia espanyola, avui en fallada multiorgànica, i al dèbil Estat del benestar, ara en procés de desballestament per la via de la doctrina del shock. I això que aquella primera transició –no tota negativa, que avui hi ha tendència a esquinçar massa llençols fent la necessària bugada- es va fer des d’una hegemonia cultural molt més escorada a l’esquerra que no pas la que hi ha ara. Però no pels riscos i incerteses –Demasiadas preguntas, diu Fernández (Diagonal,6/8/2013)- cal desistir dels reptes i quedar-se als campaments base de la política, siguin aquests el municipalisme alternatiu, el renovat dinamisme social, el nou cooperativisme o les posicions guanyades en les institucions. Altrament, no sortir a intentar fer el cim seria imposar el conservadurisme a la intel·ligència i l’optimisme gramscians.


Últimes reflexions, per acabar. Recuperar o guanyar l’hegemonia cultural és un procés lent i complex que, òbviament, és encara més difícil en temps d’urgències socials, presses emocionals i acceleració històrica. Però és el que hi ha. I l’esquerra faria (fa) bé de posar-s’hi amb tanta voluntat com consciència de la realitat. De la que hi ha a Europa i al món: Amèrica Llatina és un laboratori interessant; Grècia i Portugal són miralls temuts; la Itàlia que fou del PCI, l’Alemanya de l’SPD, Els Verds o Die Linke i la França hereva del Maig del 68 no són precisament avui exemples d’hegemonia de l’esquerra; i els països nòrdics o l’exemple d’Islàndia generen fortes contradiccions. A sobre, és encara una incògnita què irradiarà del Vaticà, on l’Església catòlica, exportadora secular d’una hegemonia conservadora de valors comunitaristes però oberta a experiències alliberadores, no pot amagar que també està en crisi.


Ens queda, doncs, la via catalana. A Catalunya i a Espanya. Tant suggerent i complexa com aquella via xilena al socialisme que va liderar Salvador Allende fins que va caure enderrocat pels poders fàctics un altre onze de setembre, el 1973. A casa nostra, sense l’hegemonia clara que tampoc tenia Allende, als moviments socials els manquen referents polítics -valents, forts, innovadors, oberts i units en la diversitat- que siguin capaços de plantar cara a la dreta política, econòmica i social. Als poders fàctics de la Troika i els bancs. Per revertir una hegemonia cultural que, en el millor (o pitjor?) dels casos, ho és també de la no política o de l’autoritarisme postdemocràtic que denuncia Josep Ramoneda. Avui, és un fet que Gramsci s’ha independitzat de l’esquerra on va créixer. D’altres treuen profit de la seva noció d’hegemonia. Ja està bé; no deixa de ser un triomf. Però ell sol no tornarà a casa. Si l’esquerra vol recuperar Gramsci, i l’hegemonia cultural, l’haurà d’anar a buscar al carrer. Amb independència de la independència.






Font: El Bloc de Joan Josep Nuet

Etiquetes de comentaris:




dimecres, 11 de setembre de 2013



dilluns, 9 de setembre de 2013



Massa sobirania per Artur Mas, per Joan Josep Nuet

El president de la Generalitat i líder de CiU, Artur Mas, fa pocs dies va anunciar que davant una possible negativa de Rajoy a autoritzar la consulta o referèndum sobre l’autodeterminació de Catalunya, el tema s’aplaçaria indefinidament i la legislatura s’esgotaria fins el 2016 quan, això sí, tindríem eleccions plebiscitàries i, és clar, hauríem de votar a CiU pel bé del país… Quina barra! Primer va intentar ensarronar al poble de Catalunya amb la seva petició de “majoria extraordinària” i ara amb les “eleccions plebiscitàries”, ensenyant sempre l’esquer de la consulta. Perquè avui queda demostrat que és un esquer de CiU per entabanar patriotes i mentrestant anar manant i anar retallant.

Es per això que la Diada ha de reforçar, amb una mobilització unitària i inclusiva, la majoria social d’entre el 75-80% que vol decidir lliurament el seu futur i que rebutja qualsevol proposta de recentralització o de quedar-nos com estem.

El Govern de CiU però no descansa: fins a 2.000 milions d’euros més en retallades en sanitat, educació o política social i sense passar pel Parlament. Amb uns pressupostos prorrogats, ara ja es retalla per decret, ja no cal donar ni explicacions. I a sobre tot això passa quan CiU està ben esquitxada de cassos de corrupció de tota mena i pelatge.

A Catalunya existeix un espoli de classe. Sense la desfiscalització votada per CiU i el frau fiscal d’aquí, no tindríem que retallar ni un bri de polítiques socials i si a més tinguéssim un finançament just, llavors fins i tot podríem invertir. Això sí, tindríem que plantar-nos davant del PP, de l’estat central i de la Troica i això és massa sobirania per CiU. Ells volen la de fireta, la de predicar però al final foc d’encenalls.

Ens cal un nou país, ben diferent a la mediocritat a que ens condemna CiU i tots aquells que li donen suport. Ens cal una veritable República Catalana, entesa alhora com un estat propi que ens permeti redissenyar les relacions amb la resta de pobles d’Espanya i Europa i un estat social i democràtic, on el projecte es desenvolupi per la majoria del país i no per una part privilegiada i oligàrquica del mateix.

Aquest es el repte de l’esquerra catalana, trencar definitivament el cordó umbilical que ha anat teixint la dreta nacionalista els darrers 30 anys i volar lliures i només constrenyits pel pensar i les necessitats del nostre poble.

Joan Josep Nuet

Secretari general del PCC, coordinador general d’EUiA i diputat al Congrés

Un article publicat a Catalunya Press el 6 de setembre de 2013
Enllaç:
http://www.catalunyapress.cat/cat/notices/2013/09/massa-sobirania-per-artur-mas-87315.php

Font: El Bloc de Joan Josep Nuet

Etiquetes de comentaris:



dijous, 5 de setembre de 2013


Comunicat conjunt de Joves Comunistes i CJC-Joventut Comunista de Catalunya davant l'imminent intervenció imperialista a Síria

Tornen a sonar tambors de guerra a Pròxim Orient, el bombardeig a Síria dels Estats Units, amb suport dels seus aliats europeus, sembla ja imminent. La propaganda de guerra imperialista segueix saltant-se la legalitat internacional, on les no provades acusacions d’utilització d’armes químiques argüides per Estats Units, casualment el país que les ha utilitzat repetidament a la història, semblen ser suficients per passar per sobre dels informes dels enviats especials de la ONU.Més informació »


dimecres, 4 de setembre de 2013

Lista desde 1900 de paises intervenidos por Estados Unidos. Fuente: wikipedia.

1900: China, intervención militar para sofocar la Rebelión Boxer.

1914: 21 de abril invaden México por la detención de unos marineros borrachos en el puerto de Tampico, México y en respuesta la armada estadounidense invade el Puerto de Veracruz masacrando a la población civil.

1915: Tropas de ocupación en Haití

1916: Tropas de ocupación en la República Dominicana.

1917: El presidente estadounidense Woodrow Wilson envió tropas a México encabezadas por el General “Black Jack” Pershing, el mismo que comandaría las fuerzas estadounidenses en la Primera Guerra Mundial para capturar al líder revolucionario Pancho Villa, la expedición fracasa.

1918: Participación estadounidense en la Primera Guerra Mundial

1926: Tropas de ocupación en Nicaragua

1941 a 1945: Participación estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, en Europa y en el oceano Pacífico.

1945 y 1946: Envío de tropas y bombardeos en China. [cita requerida]

1946: Filipinas sostén del gobierno frente a una insurrección.

1947: Grecia sostén logístico militar del régimen colocado por el Reino Unido [cita requerida]

1950 a 1953:Guerra de Corea, bombardeos en China.

1953: Irán: la CIA organiza un golpe de Estado.

1954: Guatemala, caída del gobierno de Jacobo Arbenz.

1958: Bombardeos en Indonesia.3

1960: Bombardeos en Guatemala.

1961: Cuba, Invasión de Bahía de Cochinos

1958 a 1975: Guerra de Vietnam. Intervención en Laos, Vietnam del Norte y Camboya, invasión de Camboya.

1964: Panamá, en represalia por los sucesos del 9 de enero

1965: Indonesia, ayuda al gobierno en la represión de un complot prochino. [cita requerida]
República Dominicana, Guerra Civil apoyada por la OEA, pese a que las fuerzas de intervención estadounidense fueron vasto mayor que las proporcionadas por la OEA (42,420 tropas estadounidenses); alrededor de 3.000 muertos. [cita requerida]

1967 a 1969: Guatemala, bombardeos.

1970: Omán, ayuda logística a Irán para oponerse a una insurrección a petición de este país. [cita requerida]

1975 a 1999: Timor Oriental, sostén de la junta militar de Indonesia luego de las fuerzas de la ONU para su independencia.

1980 a 1990: El Salvador, la ayuda militar al gobierno. [cita requerida]

1980 a 1990: Nicaragua, apoyo militar a los Contras para derrocar a la Revolución Sandinista liderada por FSLN.

1983: Líbano, fuerza multinacional. Invasión de Grenada.

1986: Libia, bombardeo de varias ciudades y bases militares.

1989: Filipinas, ayuda contra un golpe de Estado. Panamá, caída del general Manuel Noriega.

1991: Guerra del Golfo Persico

1990-1991 (Operación Tormenta del Desierto) en respuesta a una demanda de Kuwait (ocupado por Irak) en la ONU. Con sostén de la ONU y de varios países de OTAN.

1993-1994: Somalia, intervención militar de EE. UU. para sostener las operaciones de la ONU.

1994: Haití, intervención para instalar al Presidente elegido Jean-Bertrand Aristide

1995: Bosnia Herzegovina, sostén a fuerzas de la ONU / OTAN en el mismo lugar.

1998: Irak, bombardeo.

1998: Bombardeo de una fábrica de medicinas (sospecha de pertenecer a bin Laden en Sudán, y de campos de entrenamiento terrorista en Afganistán.

1999: Yugoslavia, el gobierno de Bill Clinton ordenó bombardeo a Serbia.

2001-2003: Intervención en Afganistán en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001.

2002: Filipinas, en el marco de la ‘guerra contra el terrorismo’. Con sostén del gobierno filipino.

2003: Guerra de Irak, invasión a Irak.

2004: Haití, los Estados Unidos, en una intervención militar y con la ayuda de Francia, Chile, y Reino Unido, deponen al presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide del poder en el marco de la operación MINUSTAH.

2011: Invasión a Libia con la OTAN.
Operaciones encubiertas, golpes, consejeros militares etc

1903: Panamá, control del canal.

1946 – 1949: Grecia. Apoyo logístico en la Guerra Civil Griega. [cita requerida]

1964: Brasil. Colaboración con el golpe de Estado.

1970 – 1973: Chile. Apoyo a la oposición al gobierno de Salvador Allende. Documentos desclasificados de la CIA pusieron en evidencia su apoyo a la oposición al gobierno de Allende desde los primeros días de su proclamación como presidente electo.

1973: Uruguay. La CIA apoya el golpe de Estado hecho por Juan Maria Bordaberry, los servicios de inteligencia estadounidenses apoyan a los servicios uruguayos en el entrenamiento para la aplicacion de la tortura, participando de la Escuela de las Américas, el Plan Condor junto a Chile, Argentina, Paraguay y Brasil.

1975 – 1980. Sudamérica. Colaboración por parte de la CIA en los intentos de puesta en marcha de la Operación Cóndor.

1976: Argentina. Colaboración con el golpe de estado e implantación de la dictadura militar.

1981 – 1988: Nicaragua. Apoyo logístico y financiero a la oposición del régimen sandinista.

1989: Paraguay. La CIA organiza y apoya el golpe de estado en Paraguay, derrocamiento del régimen de Alfredo Stroessner por Andrés Rodríguez Pedotti.

2002: Venezuela La CIA organiza y apoya el golpe de estado en Venezuela para derrocar al presidente Hugo Chávez.